Hoy hace 31 años, la vida decidió enseñarme su lección más profunda y lo hizo a través de una niña llamada Andrea. Ella no solo fue mi primera hija; fue el terremoto bendito que vino a derribar todo lo que yo creía saber sobre la existencia. Antes de su llegada, el amor era un concepto abstracto, una palabra que se decía pero que no se terminaba de encarnar. Sin embargo, en el instante en que ella respiró por primera vez, entendí que mi corazón ya no me pertenecía; le pertenecía a ese pequeño ser que acababa de inaugurar una nueva era en mi historia.
Kadaricosas
...No de nuevo me decía...
miércoles, 25 de febrero de 2026
miércoles, 18 de febrero de 2026
Crónicas de la Sejuela...
La gente mayor, usamos “FEIBU”, es así, es para muchos hasta adonde llegamos, es hasta quizá el ULTIMO FORTÍN DE TECNOLOGÍA AL CUAL NOS ATREVEMOS A ENFRENTARNOS diría (por más que algún/a progre incursione en otras redes, dependiendo el grado de exposición o el tiempo que se tenga).
Parece que fue “ayer nomas” que mi viejo o mi abuela me llamaban, con la cara desencajada como si estuvieran frente a una central nuclear, para pedirme que les enseñe como “se enciende el bendito aparato este” (una radio que lo único diferente que tenía era un botón para intercambiar entre AM y FM respectivamente, y yo no podía entender COMO NO PODÍAN comprender la simplicidad de aquel asunto.
lunes, 16 de febrero de 2026
Arquitectura de Carácter...
Acabo de ver un reel que básicamente decía:
"Soy de carácter afable, firme y tranquilo, no busco problemas, pero no
retrocedo ante ellos, respeto a quien me respeta y valoro el buen trato, soy de
una lealtad extrema para quien se gana mi confianza, pero si alguien me
subestima o intenta jugar conmigo… le enseño las reglas del juego…"
Con el cual verdaderamente me sentí identificado…
domingo, 15 de febrero de 2026
Despertar en la loma...
No sabía qué hora era, pero soñar que estaba en un baño y no se me iban nunca las ganas de orinar fue motivo más que suficiente para despertarme.
Al otro lado de la carpa —una de estilo canadiense, hábilmente diseñada con bolsas de papas que por dentro llevaban ese nailon en el que vienen envueltas las heladeras; costuras en tanza del 30, cumbrera y parantes de tacuara, todo artesanalmente realizado por las manos de quien se encontraba a mi lado— mi compadre, mi amigo, mi hermano, mi padrino y un poco mi papá… el "Loco" López, dormía a pata ancha.
sábado, 14 de febrero de 2026
El fin de los pedestales...
Con el paso de los años, te das cuenta de que jamás nadie te va a querer tanto, ni te va a necesitar tanto, como VOS MISMO.
Idealizamos —y ahí está el inicio del problema— las relaciones. Tenemos ese romanticismo impuesto incluso en el vínculo con nuestras propias madres. No hablo de complejos psicológicos, sino de algo cultural: la literatura y el cine nos vendieron un "kit de supervivencia emocional" basado en figuras externas. Nos enseñaron que la validación y el refugio definitivo vienen de "el otro" (El mito de la "Madre Incondicional").