(algunos dirán que es cuento.... otros, "anécdota")
En colaboración con Martino Núñez (el ñuñi) buen amigo, GRAN COLEGA HOTELERO, un escritor sublime (y el muy pavo no quiere darse a conocer), un cantor PÉSIMO (sorry ñuñi...alguien tiene que decírtelo)... y sobre todas las cosas...UNA GRAN PERSONA.
El teléfono de las tres de la tarde
Hay apellidos que son una trampa de la estadística. Gómez, en el Río de la Plata, es uno de ellos: una multitud anónima amparada bajo cinco letras.
Aquella tarde de primavera, la casualidad decidió jugar una partida de ajedrez maquiavélica en la recepción de un hotel céntrico.
La señora Gómez —uruguaya, de paso por la ciudad— había llegado temprano el día anterior. Como su habitación individual no estaba lista, en recepción le ofrecieron pasar la primera noche en una suite matrimonial de la tercera planta, la 3217. A la mañana siguiente, la mujer mudó sus valijas a la 1013, su habitación definitiva. La 3217 quedó libre solo por un par de horas: pasado el mediodía, un matrimonio recién llegado —casualmente, el señor y la señora Gómez— ocupó esa misma suite.