Hoy leí una frase, que me puso a pensar:
"Si matas una cucaracha eres un héroe, si matas una hermosa mariposa, eres malo. La moral tiene criterios estéticos..."
Friedrich Nietzsche
Como suele hacerlo (Nietzsche), lanza un dardo directo a nuestra supuesta coherencia. Sin embargo, al analizarla con calma, me parece que esa visión es un poco simplista...
Si nos detenemos a observar nuestra relación con otros seres, veremos que no es la belleza lo que dicta nuestras sentencias, sino algo mucho más profundo y funcional: el pragmatismo. En realidad, nuestra relación con otros seres es puramente pragmática: no eliminamos a una cucaracha por su aspecto, sino por el riesgo sanitario que representa para nuestro entorno.
Pero lo más valioso de este ejercicio no es decidir quién tiene la razón. Como veo, puedo coincidir o no en ciertos puntos con el filósofo, pero entiendo que es precisamente en esa diversidad de perspectivas donde se construye el verdadero entendimiento. Nietzsche me obliga a cuestionar si mis sentimientos están sesgados por la apariencia, mientras que mi lógica me recuerda la importancia de los hechos tangibles.
Si las mariposas afectaran la salud o la higiene de la misma forma, recibirían el mismo trato, independientemente de su belleza. Como ves, puedo coincidir o no en ciertos puntos, pero entiendo que es precisamente en la diversidad de perspectivas donde se construye el entendimiento.
Pensar diferente no es un conflicto, sino una oportunidad para ver lo que uno solo no alcanza a notar. ¿no?
El consenso no nace de borrar la opinión del otro, sino de sumar las miradas. Al contrastar mi visión pragmática con la visión estética de Nietzsche, el panorama se vuelve más rico, más complejo y, sobre todo, más humano. La verdad no está en un solo bando, sino en la capacidad de integrar esas diferencias para entender mejor el mundo que habitamos.