Hola a todos. Qué lindo volver a encontrarnos en este rincón que tantas alegrías y tantos amigos virtuales me ha dado a lo largo de los años.
Si miro hacia atrás, a veces me cuesta dimensionar el camino. Me veo de chico, escribiendo en los cuadernos de la Escuela 575 de Constituyentes, en mi querido Villa Laura. Me acuerdo de los días en la secundaria del Colegio Nacional de Laguna Paiva, cuando la querida y recordada profesora María del Carmen Carboni descubrió mis papeles borroneados. Ella vio algo que yo todavía no entendía y me empujó a seguir. Durante años escribí para mí, guardando las historias en un cajón, hasta que llegó internet.