En el marco de la presentación de mi nuevo libro TAMARA, se me brindo la posibilidad de explayarme un poco frente al micrófono, al respecto de lo que estaba por presentar.
Agradezco de sobremanera a Mariela Allovatti y su equipo, por la invitación a ser parte del CAFÉ LITERARIO, Entre Magia de Palabras y Letras, que se desarrollo en la Biblioteca Publica Alberdi, de la ciudad de Laguna Paiva.
Les dejo un poco lo por mi explicado en aquella oportunidad al maravilloso publico concurrente:
Si tuviera que resumir qué es 'TAMARA', les diría que no es solo una novela de amor; es, fundamentalmente, un santuario de la memoria. Es un libro que nació de la necesidad de hacer las paces con el pasado, con el dolor y con el silencio.
Los que recorran estas páginas se van a encontrar viajando a los inicios de los años noventa. Van a sentir el eco de los lentos sonando en boliches como 'La Fábrica' en Esperanza, y el frío de la ruta uniendo mi querido Laguna Paiva con el resto del mundo. Es una historia anclada en nuestros paisajes santafesinos, en las esquinas y los pueblos que nos moldearon la adolescencia.
En este libro conviven dos personas: Edgardo, el hombre que el mundo conoció después, el profesional; y Rubén, que era el nombre que yo usaba a los dieciséis años para hacerme el 'bolichero'. Pero para Tamara, 'Rubén' no era una máscara: era el único territorio donde nos pertenecíamos. Ella vio al chico antes del hombre.
Esta novela habla de la luz del primer amor, pero también de la oscuridad de los golpes más duros: la pérdida de un padre, el desamparo y las malas decisiones que tomamos cuando el dolor nos nubla el juicio. Escribir 'TAMARA' me tomó tres décadas. Tres décadas de ausencias y de silencios que necesitaban transformarse en palabras para, finalmente, encontrar la paz.
Para que entiendan un poco de qué hablo, me gustaría leerles un fragmento del inicio..."
"Treinta años de ausencias, de distancias geográficas y de silencios impuestos por el destino, no pudieron mellar mi lealtad hacia ella... Para el mundo, para mi profesión y mi entorno, soy Edgardo. Pero para ella, siempre fui, soy y seré Rubén. El 'vago de Paiva'. Ese nombre que alguna vez elegí como un escudo adolescente en las noches de boliche, se convirtió en sus labios en mi verdad más absoluta.
Todo empezó en 'La Fábrica', en Esperanza. Yo tenía dieciséis años y el mundo por delante. Recuerdo cruzar la pista y verla en la barra: unos ojos esmeralda intensos que desafiaban a cualquiera, una piel que parecía no pertenecer a este mundo gris y una sonrisa que cortaba la respiración.
Me advirtieron que era inalcanzable... Pero esa noche, cuando sonó nada se compara… de Sinéad O'Connor y la distancia entre los dos se rompió en un beso, supe que el problema no era el hielo de ella, sino que otros simplemente no habían tenido el suficiente fuego para derretirlo. Casi tres décadas después, entendí que cuando alguien te ama de verdad, te busca, te encuentra y te arranca de tu propia monotonía.
"TAMARA" es, al final del camino, mucho más que el relato de un romance de juventud. Es una obra escrita desde la madurez del recuerdo que rescata los paisajes de la memoria para transformarlos en un canto al perdón, la reconciliación y la paz definitiva.
bienvenidos, a mi memoria...
Ergo Kadar
