El tierno equilibrio de la paternidad
Junio 21-Domingo
Hay días en el calendario que vienen con una carga doble. Fechas en las que el almanaque te obliga a mirar en dos direcciones al mismo tiempo: hacia atrás, al pasado que ya no está, y hacia el presente de la vida que continúa. Hoy, Día del Padre, es uno de esos días.
Es inevitable. Empieza la mañana y aparece ese pensamiento recurrente, ese “un día más en que lo extraño”. Es un ejercicio silencioso que muchos hacemos: cerrar los ojos e intentar adivinar qué sería de nuestras vidas si nuestros viejos todavía estuvieran acá, qué nos dirían o cómo verían el camino que elegimos. El duelo no es una línea recta que se termina; es un eco que resuena con más fuerza en los días importantes.