viernes, 2 de mayo de 2014
La Calesita...
No había tenido una vida fácil, nada en él era sencillo por así decirlo. A los 6 años se encontró huérfano de madre, y con un padre que lisa y llanamente lo acusaba de la temprana enfermedad de la finada... en fin.
Su dura vida en el campo se compensaba con el inmenso amor de una abuela materna y sus "correrías" (simples travesuras de a caballo) que llenaban gran parte de sus días.
jueves, 6 de febrero de 2014
El Último Refugio
En el corazón del monte, donde la brisa traía el aroma del quebracho y el canto de los grillos era el único arrullo nocturno, vivía Doña Eulalia. Era una mujer de manos curtidas y mirada serena, marcada por los años de sacrificio. Había enviudado joven y desde entonces su vida giró en torno a una sola persona: su hijo, Julián.
viernes, 14 de junio de 2013
A ver si nos entendemos...
Me vuelvo
cada día más grande, más viejo y más gruñón... ¿será la edad o se deberá a mi
falta de hormonas adolescentes?.
Lo cierto es que cada vez me aguanto menos cosas y a menos gente. Boludeces que
hace un tiempo me sacaban al menos una sonrisa hoy me parecen pobres
actuaciones de tipos mediocres (no dejaré muchos detalles de esto... pero uno
seguramente UNO se dará por aludido...zi BOLUDO Ez DE VOz QUE EzTOY HABLANDOz).
miércoles, 2 de enero de 2013
El egoísmo en el duelo humano...
La muerte, esa certeza que compartimos como seres vivos, no es solo un final biológico, sino una ruptura emocional. El humorista mexicano, Franco Escamilla, desde su humor mordaz y reflexivo, plantea que el dolor que sentimos ante la partida de alguien no proviene tanto de la muerte misma, sino de nuestra imposibilidad de volver a compartir su presencia. Su afirmación desnuda una verdad incómoda: nuestro dolor es profundamente egoísta.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Reflexion...
Un periodista le hizo una
entrevista a Dalai Lama, y le pregunto:
¿Qué es lo que más le sorprende de la humanidad?
a lo que él respondió: