sábado, 1 de noviembre de 2025

Prestá atencion...

Mirá, Rogelio, te hablo sin rodeo,
vos me pediste opinión, y acá la tiro;
no es sermón ni bronca, te lo digo en serio,
pensá un poco, che, te lo digo con cariño.
Los lunes, miércoles y viernes a la pelota,
los jueves reunión fija, siempre sin demora;
parece que el tiempo solo a eso se anota,
y a otras cosas importantes ya no importan.



Encima el finde, que es el único entero
que podrían pasar los dos tranquilos,
vos agarrás la caña y el sombrero,
y te vas al río a tirar los hilos.
Ella se queda sola, sin compañero,
mirando el reloj y tus perfiles fríos;
no es que no entienda tu amor pesquero,
pero también precisa estar contigo.
El único finde que podrían compartir,
te vas a pescar, y así van ya cuatro o cinco meses;
ella se queda sola, sin poder decidir,
mientras vos disfrutas del río y de sus peces.
No se trata de bronca ni de discutir,
es que el cariño también necesita su lugar;
un gesto, un abrazo, un momento a compartir,
vale más que cualquier pesca que puedas hacer.

Ponete un segundo en su lugar,
pensá si fuera al revés la partida;
vos en casa, esperando sin cesar,
y ella afuera, en su agenda perdida.
¿Hasta cuándo podrías soportar
que te cambien por “aquella salida”?
No hace falta estudiar para notar
que así se enfría hasta la vida.