No voy a comenzar a contar que el
gaucho es el típico varón criollo bla-bla-bla...porque esa explicación la
pueden conseguir en la web.
El Gaucho que nos compete (ojo
COMPETE...no con etc.), mejor dicho, el gaucho "al que hacemos
mención" es el gaucho salido de la cabeza del Kadar.
¿Por qué hago esta aclaración?...
No sé... ¿de jodido que soy nomás...?
Ah sí...y porque hubo gente que me
decía que no entendía algunas cosas escritas. Las mismas son pequeños
¿cuentos?, ¿capítulos?, ¿historias? o como quieran llamarlo que hablan de la
misma persona y su entorno.
Aclarado esto, paso a dejarles (por si
alguno lo quiere ir viendo) los links de lo que catzo estoy hablando. (faltan
dos o tres que lamentablemente se fueron cuando se murió el antiguo blog).
A veces sueño sueños que me despiertan ciertos fantasmas
que creía desterrados... olvidados, muertos en mi consciente, pero se sitúan
nuevamente en el centro de mi vida cotidiana y me indican que solo duermen y
que siguen latentes en mi memoria...
Una infancia que creí feliz, y a la distancia me recuerdo
que solo he vivido una mentira permanente...
Dos historias se me apersonan desde lo más recóndito de
mi inconsciente y me subyugan el presente.
A veces quisiera decir que solo yo sé lo que pasa por mi
mente... pero aún no me lo creo. Hago cosas de las cuales luego me
arrepiento, cometo errores que a lo mediato me costarán caro... lo sé... soy
como una mecha encendida en busca de un barril de pólvora.
La memoria y la nostalgia me dominan, personas que me
cruzo y que recuerdo no tienen idea de mi existencia... y de las cuales sin
embargo guardo un grato recuerdo.
La vida me fue deparando una secuencia de sucesos,
acontecimientos y eventos que me fueron alternativamente favorables y adversos,
prósperos y perjudiciales, buenos y malos, positivos y no tantos, y me
encuentro hoy día con más de lo que pensé e imaginé en algún momento, y quizá
(seguramente) mucho más de lo que me merezco.
Un puñado de afectos que sabiéndose cercanos me
idolatran, y muchos más a los cuales les parezco solamente un salamín picado
fino... que más da...
Y este, mi eterno alter ego, que permite que pueda ser
una pequeña válvula de escape a semejante presión que me autoimpongo.
No te preocupes si no entiendes lo que digo... solo y
simplemente necesitaba desahogarme en esta tarde...
"...A veces sueño sueños que me
despiertan ciertos fantasmas que creía desterrados...pero están ahí y me hacen saber que solo duermen y que continúan latentes
en mi memoria..."
Analizar "Lo que sangra (La Cúpula)", perteneciente al álbum Doble Vida (1988) de Soda Stereo (compuesta por Gustavo Cerati), implica adentrarse en una de las letras más sugerentes, oscuras y sofisticadas del rock en español de los años 80. A diferencia de las letras explícitas, Cerati utiliza aquí un lenguaje críptico, lleno de tensión sensual, opresión urbana y una crítica sutil al poder y las apariencias.
A continuación, te comparto lo que ami entender es un análisis detallado de sus ejes principales:
1. El concepto de "La Cúpula" y el aislamiento
La metáfora del poder y el privilegio: La "cúpula" representa una estructura de élite, un espacio elevado, cerrado y protegido donde se refugian los poderosos o aquellos que se creen intocables (representados en la canción por los “oscuros vidrios de una limousine”). Es un lugar físico y simbólico al que pocos acceden ("la escalera en espiral").
La falta de privacidad frente al control: Los “rayos X que no penetran” sugieren una atmósfera de vigilancia, paranoia o espionaje, donde los sectores privilegiados intentan blindarse del exterior y de la mirada pública, aunque la corrupción y el engaño los rodeen.
2. Análisis estrofa por estrofa
"Yo conozco ese lugar / donde revientan las estrellas / yo conozco la escalera en espiral hacia la cúpula."
Análisis: El narrador se posiciona desde un lugar de conocimiento y complicidad. Sabe cómo acceder a esos círculos de poder o de excesos. "Donde revientan las estrellas" puede interpretarse como el punto de colisión entre la fama, la alta sociedad y la autodestrucción.
"Los rayos X no penetran / los oscuros vidrios de una limousine. / Te rescataré, te rescataré."
Análisis: La limusina y los vidrios polarizados refuerzan la idea de aislamiento y ocultamiento (la opulencia blindada). El "te rescataré" funciona como un acto de urgencia: sacar a alguien (o a uno mismo) de esa trampa dorada, de la superficialidad y la alienación de la alta sociedad.
"Los guardianes pierden el honor / mientras desfilan / hay tanto fraude a nuestro alrededor."
Análisis: Una clara crítica a la hipocresía institucional y social. Los "guardianes" (la ley, la seguridad, la moral o quienes deben cuidar el sistema) corrompen sus principios ante el desfile de la vanidad y la mentira ("tanto fraude a nuestro alrededor").
"Es amor lo que sangra / desde el cielo en la cúpula / sobre el techo en la cúpula."
Análisis: Es el corazón metafórico del tema. El amor aquí no es un sentimiento puro y romántico, sino algo herido, violento y visceral ("lo que sangra"). En medio de tanta frialdad, artificio y cálculo político o social, el afecto o la pasión se convierten en la única fuerza real, pero doliente y expuesta.
"Yo conozco ese lugar donde todos se la creen / yo conozco la salida de emergencia que nos salvará."
Análisis: Desprecia la soberbia y la petulancia de quienes habitan ese entorno ("donde todos se la creen"). Frente a esa burbuja asfixiante, el narrador ofrece una vía de escape, un camino alternativo de salvación ("la salida de emergencia").
"Aprovechemos, hay tanta cama a nuestro alrededor."
Análisis: En versiones y momentos de la letra, este verso contrasta el hedonismo y la carnalidad con la atmósfera de vigilancia. El sexo y la intimidad física funcionan como un refugio inmediato, una forma de rebelión terrenal contra la frialdad del sistema.
3. Conclusión
"Lo que sangra (La Cúpula)" es una radiografía de la decadencia urbana y la superficialidad burguesa, envuelta en una atmósfera nocturna, funk-rock y densa. Cerati logra contraponer la opresión del poder y las apariencias ("la cúpula") con la pulsión vital, el deseo y la necesidad de rescate a través de la pasión humana ("es amor lo que sangra").
Me puse a investigar (leer un poco, mas que nada) respecto a un tema que me apareció esta mañana en un reels de facebook.
La mente humana es un territorio plagado de misterios. Entre las experiencias más intrigantes se encuentra el "déjà vu", esa sensación fugaz e inquietante de haber vivido previamente una situación presente. Aunque el déjà vu es un fenómeno conocido y ampliamente estudiado, existen otras variantes menos comprendidas pero igualmente fascinantes: el "déjà vécu" y el "alter vu".
Cuando uno tiene una mascota, sabe
que ésta se convierte con el paso del tiempo en un integrante más de la
familia, y así nos encontramos un día compartiendo una amena charla, que
solo nosotros generamos y que nuestros pequeños compañeros solo
atienden a escuchar... Lo cierto es que la pérdida de las mismas
genera en la familia toda una congoja...un duelo y sobre todo son los
más pequeños de la casa a los cuales debemos apuntalar en esta
situación. En mi casa teníamos hasta hace unos días, un pequeño hdp
llamado PEPI HALCÓN... una humilde cotorrita que nunca supo lo que fue
estar encerrado, pues toda la casa y mi pequeño taller fueron siempre su
patio de juegos. Nunca imaginé que esos animalitos podían llegar a
ser tan inteligentes, la verdad me sorprendía varias veces con su
pequeña inteligencia. ¿Qué decir del vínculo que tenía con la más
pequeña de la casa?, donde estaba una, fija que estaba la otra... apenas
abríamos la puerta por la mañana, entraba casi al galope directamente
hacia la habitación de la niña tan solo para subirse a su cama y
despertarla... puedo contar muchísimas anécdotas (la mayoría cómicas) de
lo que nos hizo pasar todos estos años, pero para la mayoría solo serán
anécdotas de un estúpido loro... Si hasta fue el encargado de
sacarle a la patrona las cosquillas con eso de jamás tener “un bicho en
casa”... y es hoy día una de lo que más lo siente... Andaba siempre
en el taller robándome lijas, tornillos, clavos, mechas y cuanta cosa
pudiera acarrear y cuyo destino era siempre un pequeño espacio entre
unas ramas (colocadas a propósito) en que el demandante cuidaba como su
nido... hasta allá tenía que ir si quería recuperar el botín
arrebatado... Darle la noticia de su desaparición física a nuestra
pequeña fue un duro hueso para masticar, siendo tan compañeras,
compinches ¿amigas? entre ellas, y más aún cuando la pequeña aún jamás
había tenido contacto con la muerte salvo en películas o en alguna
serie... creo que ver llorar a un hijo, y no poder hacer nada para
remediarlo, nos desgasta anímicamente. Lo cierto es que me encontré
esta mañana, trabajando en mi taller, y dejando a propósito, casi como
al descuido, un pedacito de lija usada, solo para ver como se la
llevaba; conque astucia se las ingeniaba para tratar de robármela sin
que lo vea, y hacer de mis mañanas un par de horas divertidas... hasta
que caí en cuenta que esa lija continuaría allí hasta que yo decida
retirarla... que no se verá más ese bultito verde corriendo como loco
hacia sus ramas con lo robado... y disculpen la mariconería ... pero no
pude contener el llanto...
Tal vez no sea el lugar para hacer
catarsis...disculpen Uds., para la mayoría solo serán anécdotas de un
estúpido loro, para mí...la pérdida de un amigo...