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martes, 22 de septiembre de 2026

Seguimos sin entender demasiado...

 ...memorias de un País que se nos escapa

Nací en 1974, bajo la presidencia de María Estela Martínez de Perón, a tan solo 14 días de haber asumido como tal, luego de la muerte de su esposo. Entre el 24 al 29 de Marzo del 76, bajo la presidencia de la junta de gobierno, integrada por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti.

Desde Marzo del 79 a Marzo del 81 el presidente fue Jorge Rafael Videla… y recién ahí empezaba a ver, o prestar atención a las imágenes de desfiles militares, un señor serio y de bigotes hablándole a la cámara en (ahora entiendo) cadena nacional. Pero no entendíamos (al menos mis amigos de entonces y yo) nada de nada. Tan solo pretendíamos jugar todo el día.

El mundial, el muñeco del gauchito (Mundialito creo se llamaba) con la pelota y un rebenque.

La mudanza, el sodero (o garrafero) que se llevaba el Chevrolet 37 negro vendido por papá, sacar el jazmín de la mami, romper con la pala el caño de agua, la casa de calle Dorrego (con el fondo que daba a la bodega GIOL) la quinta del viejo (lechugas y achicorias), la tortuga Carolina, en la esquina la canilla pública. La casa del frente, donde vivía una adolescente que criaba palomas, las zanjas a cielo abierto, regar la calle a la tarde con el agua de las mismas (un tarro de duraznos lleno de agujeros en un palo de escoba), el sr que pasaba “fumigando” las cuentas… las conversaciones con mi madre, mientras lavaba la ropa o cocinaba, la espera de mis hermanas a la salida de las escuelas.

Y seguir sin entender nada de lo que pasaba en la TV… solo que cada vez que aparecía la bandera en la pantalla, y un sr que decía: “A partir de este momento…” La exclamación de mis padres era la de: ahí cagamos…

Irse al pueblo, estar cerca de mis primos (mis mejores, mejores, mejores amigos en ese tiempo), la enfermedad y posterior deceso de mamá.

Un señor de uniforme (qué lindos eran los uniformes en ese tiempo (NdE: no conlleva NINGÚN TIPO DE PENSAMIENTO, más que el de un pequeño niño de tan solo 6 años fascinado con todo lo militar… como todos o la mayoría de los niños a esa edad), poniéndole la cinta celeste y blanca a “otro” sr de uniforme… no sabía identificar, Viola-Videla, Videla-Viola… para mí era lo mismo.

Y seguía sin entender nada, ni por qué el “señor que tiene millones de ángeles a su disposición, se llevaba al único que yo tenía… mi mamá”, ni por qué se hablaba en voz baja cuando se hablaba de esos señores que aparecían en la TV.

Tiempo después, otro señor, pero esta vez de un uniforme blanco inmaculado, solía hablar por TV, y después otro más, que tenía cara de hombre más malo que el de bigotes que hablaba antes.

Entonces una mañana, despertamos con la novedad de que habíamos recuperado unas islas (QUE YO “NI SABIA QUE EXISTÍAN”), y empezamos a juntar lana, escribir cartitas para los soldados, nos empezaron a asustar que no encendiéramos luces de noche.

El sr con cara de malo que aparecía sonriente, vociferando, arengando que: SI QUIEREN VENIR… QUE VENGANNNN…. Y muchos que TAMPOCO ENTENDÍAN NADA gritaban, sonreían, se abrazaban….

Yo ya empezaba a prestar atención a algunas cuestiones, sobre todo al “UY… qué caro nos va a salir todo esto…”, dicho por algunos mayores.

Algunos pretendían que odiemos a una mujer que no conocíamos, seguía sin entender mucho, pero nacía en nuestros corazones un sentido de unidad que antes (al menos yo) no había sentido jamás.

Nos repetían que el mismo sr que aprecia en la TV, el presidente de “afuera” era el mismo cowboy de las películas de los sábados a la tarde en ATC.

Y vino Juan Pablo de visita… y la gente emocionada… 

Hundieron EL BELGRANO, y el pueblo se conmociono, porque el hijo de un matrimonio (que ya había perdido al otro en un accidente), se encontraba embarcado.

Aguante el PUCARA, y el equipo elite de GENDARMERIA que hacían desastres en las líneas enemigas…

La guerra terminó de repente, no entendíamos nada ¿no era que íbamos ganando?

¿Se vendrán las miles de películas, como los gringos con Vietnam?

En una casa se pintó de blanco, y un escudo inmenso… se juntaban ahí algunas personas, se ponía música, cantaba un cantor de tangos una marcha que jamás había escuchado “COMBATIENDO AL CAPITALLLLLL” …. En otra casa otros retrucaban con un “adelannnnnnnte radicaaaaales”, dos señores que hablaban muy raro, se hablaba de votar, elecciones, padrones… no sé cuántas cosas.

Alguien encendió una corona y un féretro ¡!!EN UNA PLAZA…UNA VERDADERA LOCURA!!!!

Y uno ganó, el otro no. Y mil paros generales, y otros tantos días sin clases…

Y éramos varios, los que seguíamos sin entender NADA.

Y ganamos el mundial, después llego la tormenta que tiro medio pueblo, nosotros no tuvimos fiesta de egresados.

Y otra vez mudarse, empezar la secundaria, dejarse el pelo largo… Aparecía Tinelli, mirábamos Sábados Taquilla, se creó el cable video en Paiva… pero seguíamos sin entender demasiado…

 

Empezaron las épocas de los “DEBUTS” (siempre hay una primera vez para todo) … y llego el patilludo, y a ese le sobrevino el triste y aburrido…. Se filmaron los saqueos, y las muertes, y el helicóptero…. Y la semana de 4 presidentes… y después el cabezón.

 

Después el tuerto, la señora, la pelea con el campo… la dudosa muerte, y otra vez la Señora.

Se empieza a hablar de” grieta” …

Santa Fe se inunda, alguien dice, muchos lloran, gente muere.

 

Y seguíamos sin entender demasiado. ¡JODEME! - HABEMUS PAPA ARGENTINO

 

Tres que se fugan, y empezamos a hablar de la morsa…. Un fiscal acusa, y después muere, las cosas no se hacen bien de entrada nomas…. Muchos dedos señalan.

Aparece la figura del gato, la señora no entrega NI LA BANDA, ni el bastón.

Algunos critican, otros aplauden… muchos meten la mano en la lata (de los dos lados…por cierto)

Él se va, llega bigotes… pandemia…pufs “todo mundo dentro y el ultimo apague la lozzzzz”

Gente que muere (algunos que no se habían morido antes, según algún genio) …

Un papá que no puede ver a su hija moribunda, otro debe andar con su hija medio muerta caminando en la ruta… mientras tanto en OLIVOS se festeja un cumpleaños, y gente se vacunan primero que todos (VIPS que le dicen)

Aparece un loco en TV… la gente primero ríe, luego escucha, algunos empiezan a aplaudir…

 

El loco gana… (No ganó el más mejor, sino el menos pior)

 

Empiezan las farandulezcas presentaciones, gente que tira bolsos con guita, hacen pozos en media Patagonia, la jefa, parece que no era tan solo eso…

Seguimos sin entender demasiado…

 

Hay jueces, apoyos, escraches, y en el medio de todo eso PAFFFF… un arma en el rostro y un casi PUM (NdE: y seas de la esquina que seas, eso es algo totalmente repudiable bajo todo aspecto).

Seguidores se agolpan, hay palos, lágrimas y risas…

 

En esencia, hablo de lo desgastante, cíclico y absurdo que resulta ser testigo de la realidad política argentina desde la perspectiva de la gente común: una sociedad que pasa del entusiasmo a la frustración, de la tragedia a la incertidumbre, mientras intenta seguir adelante con sus vidas cotidianas sin terminar de "entender demasiado".

 

Somos un lienzo inconmensurable donde la naturaleza no se guardó nada: desde la selva desbordante hasta el hielo eterno de los glaciares, pasando por montañas que tocan el cielo, pampas infinitas y mares que parecen no tener fin. Un territorio bendecido con todos los climas y todos los relieves, con una riqueza que debería ubicarnos, casi por inercia, entre las grandes potencias que guían al mundo. Y es que el talento, la creatividad y esa viveza intacta están ahí, latiendo en cada rincón, al punto de que si el argentino no domina el planeta es, sencillamente, porque no se lo propone o prefiere ir a tomar unos mates. Sin embargo, ese potencial titánico tropieza una y otra vez con nuestro propio reflejo: nos empeñamos en fracturar el mapa en bandos, dilapidando semejante grandeza solo por la trágica incapacidad de ponernos de acuerdo.

 

Porque eso es lo veo en este hermoso y gran país…

 

SEGUIMOS SIN ENTENDER DEMASIADO…